Lavabo
Un lavabo es mucho más que un simple recipiente para lavarse las manos; es la pieza central que define el estilo y la funcionalidad de tu cuarto de baño. Básicamente, es una pila conectada a una toma de agua y a un desagüe.
Aquí tienes una guía completa para que no se te escape ningún detalle, ya sea que estés diseñando desde cero o renovando.
Tipos de Lavabos según su instalación
La elección depende del espacio disponible y del diseño que busques:
De Pedestal: El clásico de toda la vida. Se apoya en una columna que oculta la tubería. Ideal para baños pequeños o de estilo vintage, aunque pierdes espacio de almacenamiento debajo.
Suspendidos: Se anclan directamente a la pared. Dan una sensación de amplitud y facilitan la limpieza del suelo.
Sobre encimera (Bajo bowl): El lavabo se coloca encima de un mueble o balda. Es muy estético y moderno.
Encastrados (Bajo encimera): El lavabo queda por debajo de la línea del mueble o encimera. Es muy práctico porque facilita la limpieza de la superficie.
Integrales: El lavabo y la encimera son una sola pieza (generalmente de resina o cerámica). Sin juntas, lo que evita filtraciones.
Consideraciones previas antes de comprar
Antes de enamorarte de un diseño en el catálogo, verifica estos puntos:
Medidas del espacio: No solo el ancho, sino la profundidad. Asegúrate de que no bloquee la apertura de la puerta o la mampara de la ducha.
Material:
Cerámica/Porcelana: Resistente y fácil de limpiar.
Resina/Carga mineral: Permite diseños modernos y colores variados, además de ser reparable ante golpes.
Piedra natural o Vidrio: Muy estéticos, pero requieren más mantenimiento y cuidado con los productos de limpieza.
La Grifería: ¿El lavabo tiene agujero para el grifo? Si vas a poner un grifo de pared o uno de caño alto (para lavabos sobre encimera), el lavabo no debe tener perforaciones.
Consideraciones al cambiar uno existente
Si vas a sustituir un lavabo por otro, la logística cambia un poco:
1. Las Tomas de Agua y Desagüe
Es el punto más crítico. Si cambias un lavabo de pedestal por uno suspendido, es posible que las tuberías queden a la vista. Asegúrate de que la posición del desagüe coincida con el nuevo modelo para evitar obras mayores en la pared.
2. El Estado de la Pared
Al quitar un lavabo viejo (especialmente los de pedestal o encastrados), es común encontrar azulejos sin terminar o agujeros de fijación previos. Ten a mano silicona o masilla para tapar marcas antiguas.
3. La Altura de Instalación
La altura estándar suele estar entre los 85 y 90 cm desde el suelo. Si el nuevo lavabo es de tipo "sobre encimera", recuerda que la altura del mueble debe ser menor para que el borde del lavabo no quede demasiado alto e incómodo.
4. Compatibilidad de la Válvula
No todos los desagües son iguales. Si tu nuevo lavabo no tiene rebosadero (ese agujerito por donde sale el agua si se llena de más), necesitas una válvula de click-clack específica para lavabos sin rebosadero para evitar desbordamientos accidentales.
Tip Pro: Antes de comprar, saca una foto a las llaves de paso que tienes debajo de tu lavabo actual. Te servirá de referencia si necesitas comprar latiguillos (mangueras) de una longitud diferente.

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